
Soc. Alberto Avilés Cortés.
Asesor Técnico-pedagógico del Centro Estatal de Lenguas y Culturas Indígenas.
Asesor Técnico-pedagógico del Centro Estatal de Lenguas y Culturas Indígenas.
Calandria de pecho amarillo
que andas aleteando
de hualumbo en hualumbo.
Eres como el viento
que pasa cantando
y al irse deja muchos enamorados.
Calandria de pecho amarillo,
no estás aquí ni estás allá,
y en todos los quiotes quieres estar.
Pero un buen día me transformaré
en flor de maguey,
y cuando llegues a libar mi miel,
te atraparé.
Y si tú me dices cantando,
que dejaste a tus huevitos empollando
no te creeré
porque una vez lo dijiste
y te fuiste con otro querer.
Calandria de pecho amarillo,
llévame a la palma donde tienes
columpiando a tu nido.
Calandria de pecho amarillo,
florcita de maguey,
ya me despido
porque mañana me voy al amanecer.

1 comentario:
Alberto:
Son muy interesantes las metáforas.
Saludos desde Guanajuato,
David Wright
Publicar un comentario